Cuando el sol se oculta tras los cerros orientales y el frío característico de la sabana empieza a morder, Bogotá no se apaga; se transforma.
En el corazón del norte, hay un epicentro que parece latir con un ritmo https://adrianaokjd481335.elbloglibre.com/40425422/bogotá-y-su-zona-t-sensualidad-con-clase